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Siempre me he preguntado que nos hace felices y nunca he escuchado una mejor respuesta que esta....

La única cosa que todos los seres humanos tenemos en común es que cada uno de nosotros quiere ser feliz, dice el Hermano David Steindl-Rast, un monje y erudito interreligioso. Y la felicidad, sugiere, nace de la gratitud. Una lección inspiradora para detenerse, mirar a dónde se va y, sobre todo, ser agradecidos.

Día Mundial del Síndrome de Down 2014: se celebra hoy 21 de marzo



Todos los días 21 de marzo la ONU reconoce la fecha como Día Mundial del Síndrome de Down 2014, una celebración para poner de relieve los problemas que sufren estas personas y las dificultades que se encuentran en su día a día.
Entre otras cosas, el Síndrome de Down causa discapacidad cognitiva y retraso en el crecimiento en la totalidad de los casos diagnosticados. La esperanza de vida de estas personas es mucho menor de quienes no sufren este trastorno, situándose entre los 50 y 60 años.
El síndrome de Down es un trastorno que se caracteriza por la existencia de un triple juego de cromosomas en el par 21, siendo descrita en primera instancia por John Langdon Haydon Down en 1866 pero no siendo descubiertas sus causas hasta 1958.
La elección de esta fecha como día internacional la realizó en primera instancia la Down Syndrome International en 2006, en alusión a los 3 cromosomas del par 21, siendo reconocida más tarde por la ONU, que la oficializó en el calendario de Días Mundiales en 2011.

No eres Tú, soy Yo...

Este es un ensayo de Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina; que conocemos hoy como Logoterapia.
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...
Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.
Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.
Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.
Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo:
"Necesito que Enrique me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Sólo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".
¡Wow! Yo me quedé de a cuatro ¿Realmente ésa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario voluntario para nosotros?
No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.
Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.
Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.
"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino".

Todo hijo es padre de la muerte de su padre

"Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.
Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo. Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.
Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda sus medicamentos.
Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida. Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.
Todo hijo es el padre de la muerte de su padre.
Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.
Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.
La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.
Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera .
La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.
Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento.
La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas .
Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones.
Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?
Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.
Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día .
Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.
En el hospital , la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento:
- Deja que te ayude .
Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo.
Colocó la cara de su padre contra su pecho.
Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil , tembloroso.
Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.
Meciendo a su padre de un lado al otro.
Acariciando a su padre.
Calmado el su padre.
Y decía en voz baja :
- Estoy aquí, estoy aquí, papá!
Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí".








(Fabrício Carpinejar "Todo filho é pai da morte de seu pai" versión al español Zorelly Pedroza http://vivirlafeesposible.blogspot.mx https://twitter.com/VivirlaFe)

No es no...

“No” es “No”,
y hay una forma de decirlo:
NO.
Sin admiración,
ni interrogantes,
ni puntos suspensivos.
“NO”
se dice de una sola manera.
Es corto, rápido,
monocorde,
sobrio y escueto.
NO.
Se dice de una sola vez.
NO.
Con la misma entonación.
NO.
Como un disco rayado.
NO.
Un “No” que necesita
de una larga caminata o
una reflexión en el jardín,
no es “NO”.
Un “No” que necesita
justificaciones y explicaciones,
no es “NO”.
“No”
tiene la brevedad de un segundo.
Es un “NO” para el otro,
porque ya lo fue para uno mismo.
“NO” no deja puertas abiertas,
ni entrampa con esperanzas,
ni puede dejar de ser “NO”,
aunque el otro y el mundo
se pongan de cabeza.
“NO” es el último acto de dignidad.
“NO” es el fin de un libro sin más
capítulos ni segundas partes.
“NO”
no se dice por carta,
ni se dice con silencios,
ni en voz baja,
ni gritando,
ni con la cabeza gacha,
ni mirando hacia otro lado,
ni con símbolos devueltos,
ni con pena y mucho menos
con satisfacción.
“No” es “No” porque "NO".
Cuando el “No” es “NO”,
se puede mirar a los ojos, y el “NO”
se descolgará naturalmente de
los labios.
La voz del “NO” no es trémula,
ni vacilante,
ni agresiva, y no deja
duda alguna.
Ese “NO” no es
una negación del pasado:
es una corrección al futuro.

Y solo quien sabe decir “NO”
puede decir “SI”.

-HUGO FINKELSTEIN-

El misterio de la ‘empatía’ que sienten los animales

Esta semana se han conocido varios estudios científicos que muestran la capacidad que perros, elefantes y monos tienen para ponerse en la piel del otro y entender sus emociones. Músculos artificiales y la búsqueda de nuevas Tierras completan el repaso de estos siete días de ciencia

Como le gusta decir al prestigioso neurocientífico español Rafael Yuste, el órgano más desconocido del ser humano es el cerebro. Y por supuesto, ese desconocimiento también afecta al de los animales. Pero como en el caso de las personas, cada vez más científicos se acercan a conocer cómo funciona el de monos, perros o elefantes, como ha sucedido esta semana: varios estudios han puesto el foco en el comportamiento de estos mamíferos para descubrirnos ciertas similitudes con percepciones que consideramos muy humanas. La cercanía con el otro gana puntos entre el reino animal.
Los perros podrían captar el estado de ánimo a partir de las voces de las personas. / Borbala Ferenczy / Current Biology
El jueves supimos que los perros escuchan las voces de una forma muy humana, segúnpublicaron en Current Biology un grupo de investigadores húngaros. El trabajo de estos científicos, poniendo a los canes dentro de escáneres cerebrales, pretendía ver cómo reaccionan ante las voces humanas: sorprendentemente, los cerebros de los perros respondían exactamente igual que nosotros al escucharlas. Los investigadores expusieron a los perros y a humanos a los mismos estímulos auditivos —después de adiestrarles para que se mantuvieran inmóviles en el escáner, quizá el mayor reto del expertimento—, para ver cómo reaccionaban sus cerebros.
En los animales se activó la misma región cerebral que en los humanos al oír voces de personas (no palabras concretas) entre una ristra de sonidos de todo tipo; para los investigadores ya fue una sorpresa solamente el hecho de que esta misma región se manifieste en los perros. “Es la primera vez que la encontramos en un no-primate”, explica Attila Andics, que firma este estudio.
VÍDEO | El cerebro del perro responde a las voces humanas igual que el de las personas / New Scientist
Ahí podría estar la clave por la que los perros son capaces de sintonizar con los distintos estados de ánimo de sus dueños, según este equipo. La idea que trasciende de estos resultados es que, del mismo modo que somos capaces de notar cómo se encuentra un amigo tan solo escuchando su voz, los perros tendrían desarrollada esta misma capacidad para entender a los humanos.
Del mismo modo, esta semana hemos sabido que los elefantes asiáticos son capaces de empatizar con los sentimientos de sus semejantes. Un estudio, el primero en investigar las respuestas a la angustia en elefantes asiáticos, muestra que estos animales tienen la habilidad de ponerse en el lugar de un semejante cuando le ven en apuros y hasta se ofrecen a proporcionarles consuelo cuando ven que lo están pasando mal.
Los elefantes son capaces de ponerse en el lugar de sus semejantes y consolarles en situaciones de estrés
Un equipo de investigadores, que reconocen que su trabajo es de por sí difícil porque deben esperar a las oportunidades que surjan de forma espontánea, estudiaron a elefantes en Sri Lanka para comprobar como se comportaban cuando veían a sus congéneres estresarse al ver pasar un perro, una serpiente o ante la presencia de otro elefante hostil. Según explica enScience el investigador Shermin de Silva, los animales se comportaron como cuando vemos una película de miedo: “Si el actor se asusta, nuestro corazón se acelera y buscamos la mano de los demás, una reacción conocida como ‘contagio emocional”.
Por ejemplo, en un caso filmado en vídeo, una hembra se asustó al oír a otro elefante barritar y corrió a buscar consuelo en otra elefanta mayor. Esta última elevó la cola y movió las orejas hacia adelante, como su compañera asustada, pero sólo tras verla hacerlo a ella. Luego, realizó pequeños chillidos conocidos como voces para calmar a la manada y frotó su tronco con el de la elefanta asustada, para finalmente colocarlo frente a su boca, en un gesto que los investigadores interpretan como un abrazo elefantino.
Esta semana descubrieron una nueva especia de marsupial que muere por su frenesí sexual
El último caso, en un experimento realizado en EEUU, el caso de ponerse en lugar de otro no pudo ser más literal, cuando un equipo de investigadores logró que un mono controle con su cerebro los movimientos de otro primate que estaba sedado. El logro, según publicó Materia el martes, se realizó gracias a implantes en el cerebro y la médula espinal y puede abrir nuevas vías en la investigación para tratar a personas que están paralizadas por lesiones en la médula espinal u otras dolencias.
Sin salir del reino animal, el hallazgo más peculiar de la semana es el que han realizado unos investigadores australianos: una nueva especie de marsupial en la que los machos no llegan a cumplir el año de vida por culpa de su desenfreno sexual. La pasión con que afrontan la cópula con las hembras, en maratonianas sesiones de apareamiento que duran entre 12 y 14 horas, acaba con ellos.
Los males del cerebro y músculos artificiales
En el ámbito de la biomedicina, el hallazgo más relevante procede de un centro de investigación español, el CNIO, donde han arrojado luz sobre la incompatibilidad entre cáncer y enfermedades del cerebro. Un grupo de investigadores españoles han dado con un centenar de genes que podrían explicar por qué los pacientes de alzhéimer, párkinson y esquizofrenia sufren menos tumores, un avance que podría acercar nuevos tratamientos contra estas patologías.
Esta semana, Science publicó un trabajo de la Universidad de Texas que explicaba como habían logrado producir músculos artificiales a partir de fibras sintéticas como el hilo de coser y pescar, que son más potentes que los de los humanos y que podrían aplicarse en el desarrollo de prótesis artificiales, robots humanoides y exoesqueletos, según sus creadores.
En Texas han desarrollado potentes músculos a partir de hilo de pescar
Por otro lado, un equipo de paleontólogos españoles del CENIEH publicó un artículo en PLoS ONE que ofrece nuevos interrogantes sobre el importante yacimiento georgiano de Dmanisi. El equipo de José María Bermúdez de Castro realizó un estudio de morfología comparada de las cuatro mandíbulas encontradas en Dmanisi que sugiere que se corresponde con dos especies distintas y no una sola como defendían sus descubridores.
Mirando al espacio, una de las noticias más importantes de la semana fue la decisión tomada por la Agencia Espacial Europea de dar luz verde al proyecto PLATO, cuya misión es la de encontrar planetas hermanos a la Tierra, potencialmente habitables y cercanos a nuestro sistema solar. Eso sí, el lanzamiento de este observatorio está previsto para 2024.
Fuente: Es materia.com